jueves, 5 de abril de 2012

MI PRIMER DÍA EN LA UNIVERSIDAD

En ese primer día, no supe calcular el tiempo correcto y necesario para llegar a la hora indicada a la universidad, por lo cual la espera del autobús y la búsqueda del aula hizo que llegara con un retraso de 40 minutos.
La primera clase, era a las 6:00 a.m. pero debido a ése percance del tiempo, decidí no entrar, pues consideré que ya era muy tarde. Así que decidí esperar; fue una larga espera conformada por las miradas de aquellos que, supongo, iban temprano a clase: una hora y veinte minutos de espera para entrar a la segunda clase. Ésta daba inicio a las 8:00 a.m. Llegué puntual, incluso antes.
Me senté en una de tantas sillas vacías y me dispuse para la clase. En la espera del docente, crucé algunas miradas con unos de los compañeros presentes;  en su llegada, inició contándonos de él e hicimos una presentación.
Luego, iniciamos un largo bloque de economía.
Conocí a Laura, una de mis compañeras con la que comparto algunas materias, estudia también contaduría. Hablamos e intercambiamos sonrisas.
Después de todo, salimos juntas de la universidad más que dispuestas a, al fin, regresar a casa.